martes, 19 de octubre de 2021

Martes

Hola, hola. Me pesé esta mañana por curiosidad y la báscula marca -2,4 kg menos del domingo, que empecé a cuidarme, a hoy. Soy consciente de que será líquido, pero bienvenida sea su pérdida porque retengo mucho. Anoche dormí muy mal porque el niño sigue con catarro, no para de quejarse y de moverse. Mi despertador sonó a las 05:40h. Desayuné a las 08:25 una mandarina, dos tostadas con jamón cocido y mantequilla, y un cortado. Hoy tuve mucho trabajo y solo me dio tiempo de tomar otro cortado a media mañana. El almuerzo fue un plato de garbanzos con pollo, cebolla, ajo y pimientos. Me comí dos gominolas para recordarme que no hay nada prohibido porque luego me obsesiono, restrinjo y la restricción lleva al famoso "de perdidos, al río". Por la tarde fui con el niño al parque y allí me comí una mandarina y media. Para cenar, un bol con kéfir, almendras y moras. Luego, una ensalada de brotes tiernos, cherrys, pimiento rojo, pepino, aceitunas negras, zanahoria y un poco de guacamole. Ahora me tomaré una infusión relajante y me iré a la cama, que estoy agotada. Para que quede constancia, el domingo, 17/10/2021 pesaba la friolera de 116.8; hoy, 114.4. Mi reloj marcaba 18.000 pasos. Au revoir!

lunes, 18 de octubre de 2021

Hoy

Últimamente no duermo bien, nada bien. El niño se mueve mucho, ronca (vegetaciones) y tiene catarro, así que mi sueño no es nada reparador. Hoy empecé de nuevo en el trabajo tras 9 días de vacaciones. Desayuné (08:35) dos kiwis pequeños, dos tostadas de pan sin gluten con jamón cocido y un cortado. A las 13:00 me comí tres mandarinas (mucho trabajo). Sigo con dolor de cabeza, a ver si logro descansar esta noche. El almuerzo de hoy fue lenguado fresco, salmón fresco, una papa sancochada, brócoli y coliflor. Luego tuve dentista, después psicóloga y se me fue el santo al cielo. Cené (21:30h) una ensalada de brotes tiernos, cherrys, zanahoria, dos dátiles, queso feta y aceitunas negras. De postre (no quiero que el no merendar me pese), unas uvas y unas almendras.

Ayer

Hola, hola. He estado de vacaciones y no me ha gustado lo que he visto en las fotos, menos aún lo que veo en el espejo. Estoy muy hinchada (gluten, chuches, dulces...) y he decidido seguir con los buenos hábitos. Peso más que durante el embarazo y tengo que hacer lo que siempre digo que voy a hacer y nunca hago: cuidarme. Casi no me cabe la ropa que hace unos meses me quedaba bien. Mi madre falleció en marzo, así que supongo que tiene mucho que ver con mi aumento de peso. Ayer desayuné un kiwi, dos tostadas con AOVE y sal rosa del Himalaya (he pensado que la sal me hincha más, así que no he de abusar) y un cortado. Como desayunamos tarde, no comí nada a media mañana. Para almorzar comí una papa sancochada (cocida) con pechuga a la plancha y verdura (pimientos rojos, verde y amarillo; cebolla, ajo y zanahoria) con dos cucharadas de salsa de soja. Para merendar, una naranja con canela, pasas y almendras. De cena comí verdura que quedó del almuerzo con un huevo frito y tres lonchas de jamón cocido. Por la tarde, me comí medio plátano y, acto seguido, me dio un dolor de cabeza bestial y me empezaron a picar los brazos, por lo que mucho me temo que, después de vieja, me producen alergia. Seguiré probando a ver si fue el plátano. Esto es lo de ayer.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Logro desbloqueado

44 años me ha costado ponerme un bikini, pero me lo he puesto. Dos veces. No todo van a ser las cifras y la báscula.

martes, 6 de abril de 2021

¿Nuevos comienzos, nuevos finales?

Hola, hola. No sé si esto es un nuevo comienzo o es un capítulo más de esta vida mía que parece una serie: chica entradita en carnes que lucha entre aceptarse tal y como es (tan de moda lo de la salud en todas las tallas), o adquirir unos hábitos saludables que le/me duren más de dos semanas o dos meses. Sé que lo ideal es que el cambio se mantenga en el tiempo, pero cómo conseguirlo cuando cometo una y mil veces el mismo error. A saber: como bien, bajo de peso, me noto mejor, más enérgica; me como "un poquito" de lo que sea, eso sí, preferiblemente ultraprocesado, dulzañada o cualquier cosa en las antípodas de lo que debería. Y así estamos de nuevo, no sé cuántos años despúes con el mismo peso de siempre, supongo. Seguro que más. Me pesaré luego para ver cuál es el punto de partida. Quiero estar bien para mí, para mi niño (que ya tiene algo más de dos años y medio) y porque me lo merezco. Quiero dejar de ocultarme en las fotos; ponerme atrás para que no se me vea lo grande que soy; para que no se me note la barriga; ni la papada; ni... He ido a muchos nutricionistas, me he comprado mil libros de nutrición; me he apuntado a cursos para comer mejor... El problema y la solución están en mí, y de mí depende ir cambiando lo que se pueda cambiar, aceptando lo que no y aprendiendo a quererme porque soy más que una cifra (o que tres), aunque ésta pese (literal y figuradamente) demasiado. Un abrazo enorme.

lunes, 18 de febrero de 2019

Día 1 de 90

Hola, hola.
Acabo de decidir que voy a estar tres meses tratando de comer bien. En realidad, la intención es hacer un cambio de hábitos que se mantenga ad eternum, pero dicen que es mejor tomarse las cosas poco a poco, de ahí la idea de los tres meses.
Advierto que primero quiero cambiar calidad de los alimentos y luego cambiar la cantidad. Es decir, voy a priorizar los alimentos en lugar de los productos. Después, controlaré la cantidad.
Esta mañana desayuné (07:15) una tostada de pan sin gluten con mantequilla y mermelada de arándanos BIO, más un cortado.
A media mañana me comí un trozo de pan de espelta con mantequilla y mortadela italiana (11:15). La comida la hice a las 14:15: una hamburguesa y un huevo a la plancha con ensalada (verde, cherrys, millo-maíz, agujas, aceitunas negras, remolacha, cebolla roja, AOVE y vinagre de manzana BIO). De postre, una naranja.
Para merendar tengo una manzana y una pera. De cena, otra hamburguesa a la plancha con ensalada.
Varias cosas: mucha mantequilla, por lo que veo. El pan con gluten me hincha de mala manera, así que lo ideal sería que dejara de tomarlo al menos un mes. Eso me dijo hace tiempo mi doctora, aunque no le hice mucho caso.
Esta semana tengo un horario de trabajo malo (salgo de casa sobre las 12 del mediodía y llego a las 11 de la noche), así que me toca organizarme las comidas.
Sigo llevando una talla 46 de pantalón, así que la cosa no está tan mal, aunque es cierto que peso mucho. En el embarazo llegué a 111, y ahora he estado pesando 108, o sea, una barbaridad. Poquito a poquito. Mañana me pesaré en ayunas para saber de dónde parto.
Besitos y hasta pronto.

domingo, 21 de octubre de 2018

Amén, Alicia.

"Voy a cambiarlo todo: el blog, la forma de comer, (la falta de) ejercicio, las excusas… Me toca hacerme un lavado de cara. Si no lo hago, cerraré el blog, más que nada porque me parece absurdo tener que escribir que como bien una semana y luego mal tres; porque es una pérdida de tiempo y porque estoy harta de no saber qué escribir, harta de pensar que es mejor no poner dos comidas sanas de tal día acompañadas de golosinas, de seguir comprando golosinas amparándome en mil y ninguna excusas. Incluso harta de este tipo de entradas, que hasta ahora no me han llevado a ninguna parte. Es cierto lo que dice Alicia, cierto lo que dice MsQuisquilla… si me sobran treinta kilos no puedo hacer concesiones: no puedo permitirme comer cosas que no sean sanas amparándome en "tengo un cumpleaños, tengo una comunión, tengo la regla…", simple y llanamente porque ha sido justo ESO lo que me ha traído hasta aquí. Lo dicho. Toca empezar de cero (aunque cero signifique empezar con más de 100 kilos)"

Eso es lo que escribí y publiqué el 3 de febrero de 2014, hace más de 4 años. Hoy tengo un niño de dos meses y medio. Antes de estar embarazada pesaba 98 kilos y en el embarazo llegué a pesar 115. Después de dar a luz, pesaba 98 de nuevo, supongo que porque le doy el pecho.

Lo cierto es que la ansiedad me come, pero el problema es que no la calmo yendo de paseo con el niño; no tomo de snack palitos de zanahoria con hummus, sino conguitos, o pipas saladas, o helado. Lo que antes comía como excepción, ahora es la norma: todos los días como golosinas. Luego me veo en las fotos con el niño y me quejo de estar enorme. Sé que acabo de dar a luz y que esto lleva tiempo; me daría igual subir de peso si sé que es porque como bien (frutas, verduras y proteínas de buena calidad), que es lo que necesita mi bebé en su leche, pero me da rabia subir de peso por comer porquerías.

Como buena ilusa, empezaré a comer sano este lunes, o sea, mañana. Hoy lo cogeré para organizar mis comidas; mañana me pesaré en ayunas y volveré a escribir en el blog. El año que más peso bajé fue el año en el más entradas tengo: algo querrá decir.

Voy a releerme, a ver lo que hacía bien para repetirlo y, especialmente, lo que hacía mal para tratar de dejar de hacerlo.

Alicia me escribió un comentario que decía: "(…) quiero decirte que has dado un gran paso, que te has dado cuenta de lo que importante que es hacer una dieta en condiciones, que es verdad, que cuando nos sobran más de 30 kilos no podemos permitirnos ninguna licencia, solo tenemos que ceñirnos a lo que hay que comer y ya está. Cuesta, pero el cuerpo se acostumbra rápido, y de verdad que es la única manera. Lo de hacer el día bien pero cada tarde comer algo de chocolate, o después de cenar, un dulce, o salir y picar, te puedo asegurar que no vale, es imposible y echamos por tierra todo lo bueno que hayamos hecho en el día. Otra cosa es que, muy de vez en cuando (porque nos lo exija el guion), tomemos un trocito de tarta en un cumple y no pasa nada, sin remordimientos, pero eso, un trocito, comerlo despacito y disfrutándolo."

Nuevamente, amén, Alicia.