lunes, 25 de mayo de 2015

Lunes 101.8 kg

Estamos como en la noria: antes de ayer mi báscula marcaba 102.9; hoy, 101.8. Por suerte, no fue al revés. Desde que escribí la entrada anterior no he comido chuches. Voy al trabajo y nada de nada... se acabaron las golosinas. He estado comiendo mejor, más sano, aunque aún me queda mucho por mejorar. Tengo que mirar si hay algún gimnasio cerca de casa, pero al menos estuve andando ayer a paso rápido durante una hora: menos es nada. Tengo aún pendiente lo de los dos litros de agua al día, ya que muchas veces no llego, cosa rara en mí, pues antes parecía un sapo. Sigo un poco liada de tiempo, sin embargo, ya saqué del mueble un planning enorme de lunes a domingo para organizar mi tiempo de una manera eficiente, también por los exámenes de julio, que he de prepararlos para que no me coja el toro. Ya les contaré mañana con más detalle. Un beso enorme y gracias a todos por los comentarios, testimonios y consejos de la entrada anterior.

miércoles, 20 de mayo de 2015

¿Qué me pasa?

No sé qué me pasa últimamente: casi todas las tardes como golosinas y el simple hecho de pensar en no comprar alguna chuchería antes del trabajo, me produce ansiedad. Estoy perdiendo esta batalla por goleada. Pienso que es un placer momentáneo y que me va a hacer más mal que bien, pero aún así compro paquetes de chips, helados, nubes cubiertas de chocolate o regalices de sabores; lo peor es que no compro una sola cosa, sino varias juntas. He pensado no llevar dinero para no poder comprar, pero siempre llevo encima para pagar el transporte. Supongo que es una excusa más. Sigo pesando 102.4 o así (hace dos días que no me peso) y no quiero seguir de esta forma. No sé si pedir cita con un endocrino o con un psicólogo, pero esto no es normal. Me autoboicoteo cuando las cosas empiezan a ir bien y no sé cómo salir de esta espiral en la que me he metido. Supongo que todo se debe a que estoy de los nervios: mudanza, exámenes, responsabilidades familiares, que no dejo de posponer las cosas hasta que casi no hay tiempo de reacción. Iré pasito a pasito. Eso digo siempre, solo falta que lo cumpla. Besitos y espero que les vaya a todas mejor que a mí.

sábado, 9 de mayo de 2015

6.1 kg

No, no, no he perdido seis kilos desde que no escribo,¡ojalá!, sino que he subido 3.9kg desde Navidades. Es decir, que me lío… antes de Navidad estaba en 98.9; ahora, cuatro meses y pico después, vuelve a marcar mi báscula 102.8 kg. Iba genial y he vuelto a meter la pata. Parece que en cuanto empiezo a hacerlo bien, ¡pumba!… autoboicot. Estoy pasando por una época de cambios, pero son para bien, aunque acarrean nervios, estrés, ansiedad y golosinas; si a eso le sumamos que me enfrento a los exámenes finales… blanco y en botella. Dejé la píldora anticonceptiva y es la tercera vez en el mes que me viene la regla, así que tengo una retención de líquido impresionante. Sin embargo, que eso no sirva de excusa ni de justificación: voy a trabajar y como porquerías (nubes dulces cubiertas de chocolate, helados, chocolatinas, paquetes de chips… De hecho, ayer me zampé unos ocho bombones de chocolate con almendras en casa de mi hermana). Si sigo así, la cosa se me va a escapar de las manos; ya se me ha escapado. El peso oficial será el del lunes, pero quería pesarme para abrir los ojos. Hoy desayuné un cortado y un cuarto de pan con mantequilla (fallo), a media mañana me comí dos albaricoques pequeños. De almuerzo, pechuga de pollo a la plancha y ensalada. Luego, otro cortado. Ahora voy a hacer un zumo de naranja, papaya y piña. Esta noche creo que cenaremos fuera de casa, en un restaurante gallego, así que comeremos marisquito. Beberé agua y nada de postre. A amarrarse los machos toca. Paso de excusas. En mi nevera hay una caja de bombones de chocolate enterita (bueno, mi novio se comió dos para intentar subir de peso, a pesar de que no le gustan los dulces… ojalá me sucediera eso a mí) y no pienso ni olerla. Espero que me sirva para aumentar mi autocontrol y para no seguir comprando golosinas (si no me molesto en comerme una delicia de esta, menos aún me molestaré en comerme algo más cutre). Un beso, buen finde y ya empiezo de nuevo (por décimosexta vez en el mes… ¡y eso que llevamos solo nueve días de mayo!)

domingo, 19 de abril de 2015

Sigo viva...

Viva, pero luchando contra lo que no debo comer. Disculpen mi desaparición, pero estoy DEMASIADO agobiada y con demasiadas cosas. Ya les contaré. Besos y feliz semana. Aprovechen cada uno de los siete nuevos días. Yo espero hacerlo bien.

domingo, 12 de abril de 2015

Sin previsiones ni provisiones...

Buenas noches. Hoy el día parece haber durado unas 32 horas y aún no acaba. Anoche dormí mal, a las vueltas y me levanté con una ligera molestia en el cuello, que se me pasó en cuanto reparé en ella. Esta mañana desayuné una macedonia de frutas que hice con un plátano, dos rodajas de piña y un tuno indio (fruta que nace de un cactus y que tiene muchísimas propiedades buenas, incluyendo la de ser un potente anticancerígeno); le añadí un poco de canela sobre el plátano y un poco de jengibre sobre la piña. Un biscote con serrano y un café cerraron mi desayuno. A media mañana me comí cuatro nueces y cuatro almendras. De almuerzo, un plato de sopa con garbanzos y pollo. Un cortadito de postre. Luego estuvimos de obras en casa, lo que me incluye a mí de rodillas en el suelo, quitando los restos de cemento con un trozo de estopa. Así estuve, entre una cosa y otra, unas dos horas moviendo el esqueleto. Luego pasamos por casa de mi madre y me tomé un vaso de zumo de piña natural y otro cortado (madre mía, últimamente tomo un mínimo de tres cortados al día… demasiado para mi body). Al llegar de vuelta a casa me comí una lata de mejillones con dos biscotes. No había pensado nada para la cena y apena había provisiones (mañana tenemos que hacer la compra), así que me hice un sandwich con serrano y tomate, acompañado con un vaso de leche de soja (cosas de mi novio) con un puñado de cereales integrales. Mañana trataré de pensar con antelación la cena, pues es lo que más me cuesta. Mañana será un nuevo día y me pesaré. Supongo que seguiré viendo las tres cifras, pero sé que será por poco tiempo: voy a por los 90 y créanme que voy por el buen camino. Besitos y feliz semana, que es una nueva y de nosotros depende lo que hagamos con ella.

Up, up, up y down

Hola, hola. Hoy mi día ha empezado como ayer, con el ánimo alto. No dormí muy bien, pero sí bastante. Esta mañana me desperté con mimitos y arrumacos. Desayuné un sandwich integral de serrano y tomate natural, me tomé un cortado y me comí un plátano. Almorcé dos trozos de papas sancochadas (patatas cocidas), filetes de gallo y ensalada. Luego, un cortado. Mi novio y yo nos preparamos y nos fuimos de tiendas con la idea de comprar ropa. Él se compró cuatro camisas, una camiseta y un vaquero. Yo solo un suéter. Lo que me gustaba no me cabía y lo que me cabía no me gustaba. Me embajoné de lo lindo, la verdad, pero no lo pagué con la comida. Fuimos con un amigo a un sitio al que solemos ir. La especialidad del lugar son las hamburguesas caseras. Mi novio y nuestro amigo pidieron lo mismo: una cerveza y una hamburguesa de ternera con bacon y pimiento asado, con papas y alioli. Yo pedí una botella de agua sin gas y una tapa de champiñones con ajo y perejil. ¡Triste, triste, triste! Se me salían los ojos de las órbitas y esos olores… Al traer la cuenta, el camarero nos regaló tres bombones (mi novio se comió el suyo y, además, le di el mío). Llegué a casa y me serví un plato de ensalada que me quedó del almuerzo. Como colofón me tomé una infusión detox. Eso ha sido todo. Hoy volví a ponerme guapa, a vestirme conjuntadita y cuidando los detalles. La pena fue la tristeza que me invadió al ver que todo me queda pequeño. Sin embargo, quejarse no hace que pierda peso, sino hacer las cosas bien. Y eso es lo que pienso seguir haciendo. Un beso enorme y buen finde, mis niñas.

viernes, 10 de abril de 2015

Cambiando de hábitos...

Hola, hola. Estoy empezando a cambiar cositas: hoy me puse mis cremas (en la cara y en el cuerpo), me vestí guapa y me arreglé más de lo que hago cada día -cero patatero-… Esta mañana desayuné media manzana y un cortado (muy poco, pero nos levantamos tarde y no tenía ganas de más). A media mañana me tomé otro cortado. Para almorzar hice macarrones blancos (sin salsa) con un sofrito de cebolla, ajo y tomate natural, con dos latas de atún, albahaca y orégano. Al plato de mi novio le puse queso así, derretidito, tan apetitoso, pero yo ni lo probé. Fui a trabajar y no comí golosinas ni nada de nada. Fuimos al super y compré jamón serrano, latas de piña en su jugo, zumo de piña natural, langostinos y otras cosas, que ahora no recuerdo, para comer mejor. Fuimos a casa de mi madre y cayó otro cortado (demasiados por lo que veo ahora… tres en el día)y un plátano. Nos tocó mirar tiendas de muebles para la mudanza y estuvimos caminando bastante. Llegamos a casa muertitos de hambre (yo tengo un dolor de cabeza horrible, por nervios y por lo raro de la comida de hoy); mi novio comió macarrones que quedaron, más cuatro croquetas de pescado, un bocata de chorizo y un par de copas de vino blanco (él tiene que subir peso). Yo me preparé seis langostinos grandes con medio pimiento rojo, medio verde, media cebolla y dos dientes de ajo, regado todo con dos cucharadas de salsa de soja. ¡Estaba de muerte, qué cosa más rica me salió hoy! De postre, dos rodajas de piña en su jugo con un poco de canela. Seguía con ganas de comer, así que me preparé un vaso de leche semidesnatada con un puñado de cereales integrales. Sé que no es lo más recomendable de noche e intentaré evitarlo en lo sucesivo, pero hoy cuadró así. Estoy deseando irme a descansar, a ver si el dolor de cabeza afloja un poco. Me ha gustado el día de hoy, porque creo que ha sido un punto de inflexión, y me da que no solo para mí, sino también para Pili y Maruchi. Todo el mundo merece ser feliz y en nuestro caso no solo nuestra felicidad, sino también nuestra salud, depende de nosotros. Somos nosotros quienes elegimos comer tal cosa en lugar de tal otra, nosotros quienes decidimos quedarnos sentados en el sofá en lugar de hacer 20 sentadillas… nada difícil: hoy 20 sentadillas, mañana 25… Tenemos excusas diferentes, excusas de todos los colores, pero solo una realidad: si queremos bajar de peso, si de verdad queremos, debemos cambiar los hábitos que nos han traído hasta aquí. Besitos y hasta mañana.