jueves, 25 de mayo de 2017

Las excusas no adelgazan

Lo cierto es que no queremos adelgazar; al menos, no queremos de verdad. Mil cosas se anteponen a nuestro deseo de rebajar esos kilos, de estar sanos, de que nos quepa tal o cual prenda.

Todos decimos que queremos, pero no lo hacemos: que si un cumpleaños, que si es la comunión de mi sobrino, que si he aprobado un examen, que tengo mucho estrés, que tengo mucho tiempo libre... Excusas. Porque si tenemos que entregar un informe para el trabajo, sacamos tiempo hasta debajo de las piedras para acabarlo, pero, claro, no tenemos media hora para salir a caminar o para hacer ejercicios en casa.

Ya los bajaremos, nos decimos, mientras nos comemos ese último dónut de chocolate que nos merecemos por hache o por be. Meeeec. Mentira: ni será el último ni nos lo merecemos. Nuestro cuerpo necesita nutrientes, comida real, ejercicio. Hasta que no dejemos de engañarnos de nosotros mismos, hasta que no empecemos a respetar nuestro cuerpo y nuestra salud, estaremos escribiendo, una y otra vez, que no lo hemos hecho bien, pero que lo intentaremos. Mentira.

Cada elección cuenta y esa galleta no es la última, es una más que nos va a seguir alejando de lo que nos merecemos.

Por cierto, sigo pesando 98.8. De vergüenza. ¿O alguien cree que yo no tengo mis excusas? Solo que ya me cansé y me quito la venda de los ojos.

martes, 21 de febrero de 2017

Si quieres que algo cambie...

Algo tiene que cambiar. Eso dicen por ahí.
Ayer me apunté en el gimnasio, pero con mi novio, así que estoy más motivada.
Fue precisamente ayer cuando empezamos: nos matriculamos y directos a hacer ejercicio. El monitor nos dijo que ayer sería un día de contacto con las máquinas. Nos mandó 15 minutos de bicicleta, ejercicios de pecho, pesas para bíceps y tríceps. Aparte de eso, hice 15 minutos de elíptica. Me sentí genial mientras me ejercitaba, mi cuerpo pedía más. Estuvimos una hora (el monitor dice que lo ideal es 45 o 50 minutos).
Luego fuimos al jacuzzi, a la hidroterapia y acabamos en el baño turco, con las toxinas abandonando nuestros cuerpos por obra y gracia del vapor y de los calores. Hoy tocará hacer ejercicios de piernas. Ya les contaré qué tal.
La alimentación va mejorando, a pesar de que sigo comiendo mucha cantidad y a veces cosas indebidas. Poco a poco.

Desayuno: dos churros (Antojo), bocadillo de tortilla y cortado (07:45)
Media mañana: cortado y dónut (10:30)
Almuerzo: guayabo antes de comer; papas sancochadas, huevo sancochado, atún, guisantes, judías verdes, zanahorias baby y ajo + cortado (14:45)
1 hora de gimnasio + 45 minutos de hidroterapia. Después del gimnasio, un plátano.
Cena: espárragos trigueros + verduras variadas + surimi + trozo de pan; yogur natural con frambuesas, miel, canela y jengibre (21:00)
Besitos y que tengan una buena semana.

sábado, 14 de enero de 2017

En Babia...

Así estoy, camaradas: en Babia.
El otro día, en un descanso del trabajo, fui anotando mi peso de los últimos tiempos. ¿Cómo lo hice? Fácilmente; me limité a mirar en el blog cada una de las entradas en las que aparecía lo que pesaba y listo.

Me dio pena comprobar las oscilaciones: dos o tres kilos arriba, dos o tres abajo, y nuevamente llegaba al peso de partida.Sí, es cierto que partía de 108.9 kg y que ahora estoy en 97.7 (peso de ayer), pero no menos verdad es que llevo así (en torno a los 97) desde el 16 de octubre de 2015, es decir, en un año y tres meses he estado subiendo y bajando para volver al punto de salida, pero nunca a la meta.

¿Cuál va a ser mi primera meta? Los 94 kilos, que son muchos, pero hace un mogollón que no los veo.
La segunda meta va a ser llegar a los 89, para así dejar de ver el 9 en las decenas.
Las siguientes las iré anunciando conforme alcance las dos anteriores.

¿Cómo pretendo conseguirlo? Eso ya es harina de otro costal. En casa tengo la dieta que me mandó la nutricionista que no me gustaba (esa que recomienda tomar esas insanas bebidas de cola y natillas de chocolate), aparte de la última nutricionista (la que ofrece la opción más sana, aunque no acaba de convencerme por eso de que recurre mucho a las hamburguesas y a las salchichas); tengo el libro de la dieta ALEA, pero no quiero tener que comer lo que ponen sí o sí; tengo claro lo que dicen en el reto de la báscula, el programa ese de Canal Sur. Mi novio dice que lo que tengo que hacer es comer sano, de todo pero sin abusar de los alimentos, que ponga en práctica la teoría que ya sé. Tiene razón, pero me conozco y sé que volveré a caer en los dulces, los paquetes de chips, las hamburguesas que venden detrás de mi casa (con mucha salsa y mil cosas más). He pensado incluso en tirar la toalla y comer lo que me venga en gana, sin muchas contemplaciones, pero yo valgo la pena, mi salud vale la pena, y si fracaso una y otra vez es porque me rindo a primeras de cambio. Los que me conocen saben que los primeros días me cuido, estoy pendiente de mi hígado, contenta; sin embargo, esto dura poco, y a las pruebas me remito.

Voy a marcarme pequeños retos semanales y a ir cumpliéndolos. Ya les iré informando. Un beso muy grande y ánimo.
P. D.: Pili, manda los turrones a Jijona y pon manos a la obra ya, que podemos.


viernes, 16 de diciembre de 2016

Jueves italianizante

Hola, hola.
Ayer, jueves, me desperté a las 07:45. Desayuné una tostada con AOVE y sal rosa del Himalaya, un kiwi y un cortado.
A media mañana, una manzana y otro cortado.
El almuerzo me pilló en urgencias, acompañando a mi familiar. Llegué a casa casi a las 15:00 y pedimos pizza en un restaurante local. Me comí tres trozos de pizza marinera y otros dos de pizza de verduras. De postre, dos cerezas y dos fresas.

Merendé un zumo de brócoli, espinacas, aguacate, naranja y pomelo.
Para cenar, nuevamente italiano, esta vez unos ravioli de supermercado (setas y boletus; queso de cabra y espinacas). Después de la cena, otra visita a urgencias (visita programada, no es que empeorara nadie).
Me fui a la cama a la 01:30 y me desperté a las 05:20, agotada. Dormí poco pero bien.
Ahora voy de camino al trabajo.
Espero que mi día hoy no tenga tantos tropiezos como el de ayer.
Que tengan un buen viernes. Besitos.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Miércoles ansioso

Buenas noches.
Anoche dormí más o menos bien hasta las 04:45, luego me costó un poco más hasta que sonó el despertador a las 06:15.
Desayuné un trozo de pan tostado con aguacate y un yogur natural con nueces, plátano, miel y canela (06:40).
A las 10:00 me comí dos mandarinas pequeñas, una pulguita de jamón cocido y queso tierno, un cortado.
A las 13:00, dos peras pequeñas.
Mi novio me recogió en el trabajo y fuimos al supermercado. Almorzamos a las 15:00. Comí un bistec de ternera, menestra de verduras (brócoli, judías verdes, cebolla, pimiento rojo y champiñones) y papas sancochadas. Luego un cortado.

Me apetecía caminar, pero estaba cansadísima, aunque no quería excusas, así que hice zumba en casa y uno de los videos de Chris Powell. Al final estaría unos 40 minutos. Después ducha.
Merendé unas 10 almendras y un plátano.
Para cenar, una ensalada con espinacas, tomate, zanahoria, cebolla, aceitunas, queso semiduro (no muy recomendable para mi hígado), millo. El aliño de AOVE, limón y cúrcuma. Comí un trocito de pan para acompañar y dos mandarinas.
Ha sido un día muy largo y estoy agotada.
Me ha gustado haber hecho algo de ejercicio a pesar de no ir a andar.
Un besito y hasta mañana.

martes, 13 de diciembre de 2016

Martes bien

Hola, hola.
Anoche dormí en el hospital. Corrijo: anoche no dormí. Me comí dos peras pequeñas a las seis de la mañana. Bajé a la cafetería a las 07:30 y desayuné un cortado y sándwich vegetal con jamón, queso y huevo frito. Llevaba mayonesa, así que no era todo lo sano que me hubiera gustado.
A las 10:20 comí una pulguita de tortilla y otro cortado. A las 13:00 otras dos peras pequeñas.
Almorzamos a las 14:30 salmón con guisantes, cebolla y zanahorias baby. Quería esperar antes de echarme la siesta, pero tenía náuseas del cansancio. Dormí de 15:30 a 17:00. Al despertarme, nos fuimos de paseo ppr el pueblo. Llevé el podómetro y apenas hicimos unos tres mil pasos, pero estaba cansadísima. 247 kcal quemadas. Menos es nada.
Pasamos por la frutería y compré mandarinas. Me comí dos y media para merendar. Eran pequeñas.
De cena hice una super ensalada: brócoli, tomate,zanahoria, aguacate, atún, huevo sancochado (cocido), millo (maíz), aceitunas, cebolla y aliñada con AOVE, limón, cúrcuma y sal rosa del Himalaya. La acompañé con un pedazo de pan. De postre, un guayabo y medio. Mi báscula hoy marcaba 95.8. La cosa marcha bien.

A por el día de mañana, que solo dura 24 horas. Besotes.

Lunes genial

Hola, hola.
La señorita Tustra dice que peso 96.2, o sea, que he bajado 1.100 en este par de días comiendo bien.
Ayer me desperté con sueño, pues ni descansé ni dormí bien. Desayuné dos bizcotes integrales con aguacate, un yogur natural con plátano, nueces y canela, más un cortado (06:30).


A las 10:15, me tomé otro cortado y una pulguita de jamón cocido y queso tierno. A las 13:30, para el camino, dos peras pequeñas. Ya en casa almorzamos a las 14:30 un plato de garbanzos con pechuga de pollo y verduras. El tercer y último café cayó después.

Merendé un zumo de brócoli, espinacas, aguacate, pomelo y jengibre. Para cenar, una hamburguesa de pollo y pavo con un tomate picado aliñado con orégano y sal del Himalaya. Acompañado de un trocito de pan. Eso fue sobre las 20:45.
Después vine para el hospital, a pasar la noche en el hospital con un familiar, así que el sueño ha sido deficiente, pésimo.
A las 06:45 me comí dos de las cuatro peras que traje, hasta que abra la cafetería y pueda desayunar.
Como ven, lo estoy haciendo bien. Me alegro, la verdad. Si yo puedo, ¿quién no?